Argentina ya se encuentra perfilado como uno de los destinos turísticos más requeridos del mundo y, en este ámbito positivo, turismo del vino en Argentina busca posicionarse como una plaza atractiva. En realidad, ya va camino de conseguirlo.
Según un informe de la Comisión Nacional de Turismo del grupo de empresas Bodegas de Argentina, el denominado enoturismo -cuya motivación principal es visitar regiones vitivinícolas de Argentina y consumir productos asociados al vino- creció en promedio el 40 por ciento en el primer semestre de 2007, comparado con el mismo período del año anterior.
En este marco, se está desarrollando el Plan de Consolidación del Enoturismo en la Argentina, que apunta a definir las estrategias referidas al modelo del turismo del vino en el país, fortalecer la actividad como factor de identidad de las regiones vitivinícolas de Argentina e instrumentar mecanismos de participación de los actores intervinientes.
El Plan, que se ejecutará a lo largo de los próximos cuatro años, comprende diferentes etapas vinculadas con el desarrollo del modelo; el despliegue de rutas piloto y productos asociados, la calidad, y la comunicación y comercialización. En 2006, más de un millón de visitantes pasaron por los viñedos de las siete provincias y regiones que forman el circuito de enoturismo. Este año, piensan superar holgadamente esa cifra. Vinos Mendoza recibe el 66,7% del total de visitantes, seguida por Vinos San Juan, con el 12,2%. Luego están: Vinos Patagonia (8,25), Salta (7,7%), Córdoba (3,2%), La Rioja (1,5%) y Catamarca (0,5%).
Tendencia mundial
Desde la Secretaría de Turismo de la Nación, donde hay un área específica que coordina el enoturismo, sostienen que enlazar el negocio del vino con el turismo es una tendencia que se observa en todo el mundo, y se debe a la necesidad de las bodegas de buscar canales de ventas alternativos al mercado local y las exportaciones.
Durante 2006, ya se evidenció la intención de las bodegas en invertir en turismo y, sobre todo, en promocionar sus destinos enológicos con las líneas de vino. Pero ya no basta con ofrecer degustaciones y almuerzos exclusivos: la idea es asociar el vino de alta gama con el descanso de alto nivel.
Los recorridos a las bodegas son generalmente gratuitos, ya que en realidad lo que interesa a las empresas es que el visitante adquiera su producto. Según un relevamiento realizado por el sector, el promedio de compra por turista en los establecimientos de primer nivel es de 70 pesos. Esta suma alcanza relevancia si se tiene en cuenta que algunos de ellos llegan a recibir 50 mil visitantes al año.
Los Caminos del Vino de Argentina es un modelo integrador de las regiones vitivinícolas y tiene como propósito introducir al visitante en la cultura que rodea a la industria y permitirle conocer los distintos pasos productivos.
Compartir este vino chileno
Loading ...
