Después de un año de negociaciones, la Comisión Europea propuso ayer a los 27 estados de la Unión Europea (UE) una reforma radical del reglamento del sector vinícola, con la supresión de las ayudas comunitarias a la eliminación de excedentes y el arranque de 200.000 hectáreas de viñedos poco rentables. El objetivo de la reforma es reorientar el sector hacia la producción de calidad e industrializarlo para recuperar las cuotas del mercado mundial perdidas frente a la creciente competencia de los vinos norteamericanos, chilenos, argentinos, surafricanos y australianos.
España será uno de los países más afectados por la reforma, por los numerosos viñedos poco rentables (en especial en Castilla-La Mancha) y a las elevadas ayudas recibidas hasta ahora para destilar los excedentes. España absorbe el 34% de los 1.300 millones de euros que la UE destina cada año al sector. La reforma mantendrá el presupuesto total, pero cambiará del todo su distribución.
“Malgastamos demasiado dinero para deshacernos de los excedentes, en lugar de mejorar nuestra competitividad y de promover nuestros vinos”, declaró la comisaria europea de Agricultura, Mariann Fischer Boel, al presentar el proyecto de reforma del reglamento vinícola.
ARRANQUE VOLUNTARIO
La piedra angular de la reforma es acabar con los excedentes vinícolas de mala calidad. El proyecto propone subvencionar con 1.070 millones durante el periodo 2009-2013 el arranque voluntario de 200.000 hectáreas de vides poco rentables, equivalentes al 6% de la superficie de viñedos de la UE. El primer año la subvención por arranque ascenderá a 7.174 euros por hectárea y descenderá progresivamente hasta 2.938 euros por hectárea el último año.
La Comisión Europea propuso hace un año el arranque de 400.000 hectáreas, pero redujo la cifra a la mitad ante las protestas de los estados y las organizaciones agrarias. El proyecto de reglamento autoriza a los estados a limitar el arranque de vides en zonas de montaña, en áreas de pendientes pronunciadas y en regiones ecológicamente sensibles. Los estados también podrán prohibir el arranque de vides si la superficie acumulada equivale al 10% de sus viñedos. A partir del 1 de enero del 2014 se suprimirá la restricción a la plantación de nuevos viñedos.
La subvención del arranque de viñedos se financiará con la anulación desde el primer día de entrada en vigor de la reforma de las actuales ayudas para eliminar los excedentes vinícolas: destilación de crisis, destilación de subproductos, producción de alcohol de boca para la industria licorera, almacenaje, restituciones a la exportación y ayuda al mosto. Actualmente, la UE destina 567 millones de euros anuales a la destilación y al almacenaje.
GIRO EN LAS AYUDAS
La reforma creará unas subvenciones nacionales, según la superficie y la producción histórica, que se destinarán a la promoción del vino, reestructuración de viñedos, agricultura ecológica y prevención de crisis. Esta partida será de 623 millones en el 2009 para repartir entre los 27 estados miembros. Su cuantía aumentará a 830 millones el 2015, al desaparecer las ayudas al arranque de vides.
El proyecto prohibirá añadir azúcar para aumentar el grado de alcohol y simplificará las normas de etiquetado. Además de las tradicionales denominaciones de origen, los vinos europeos sin indicación geográfica podrán mencionar el tipo de cepa y el año de la cosecha para facilitar su competitividad frente a los vinos de otras zonas del mundo.
fuente: El Periódico de Catalunya
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